!Bievenidos!

¡BIENVENIDOS!


Temas para controversia, pero que con una mirada avizora en la fuente de inspiración que es la Biblia, éstos, pueden ser de mucho provecho. Al menos, el intento de poner en balanza, o conceder el beneficio de la duda, en cada tema. La intención es hacer uso de lógica y razón.

Por razón de diseño del blog, no es posible dar el orden querido y debido a los temas. Recomiendo ver en el sig orden: Definiendo. El Viaje. Árbol del Conocimiento.

Tengo activado un Traductor.

Intentaré a menudo estar poniendo al día nuevos agregados a los ya existentes, o nuevos temas, u otros tópicos que pueda considerar de utilidad. ¡Gracias por visitarme! Aviso que filtraré los comentarios, porque no tiene caso publicar tonterías, denostaciones, groserias. Buscaré dar respuesta a los comentarios negativos, sea para aclarar o reconocer alguna falla o error. Espero que sea de utilidad:

berihuevas

domingo, 10 de agosto de 2014

4.- HUYENDO DEL CRISTIANISMO (MÁS NO DE LA CRISTIANDAD).

3.- EL DESIERTO DE LA ORACIÓN


          El mar de arena abruptamente termina a las faldas de las ardientes cordilleras. No hay ninguna vegetación, sólo paredes de ardiente roca, dura y seca. Los huesos amontonados al pie de la base de la barrera rocosa son testimonio mudo de los peligros de ésta tierra desolada. El viajero fija su mirada, al empezar a caminar, en la estrella en forma de cruz, y se repite a sí mismo: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”
Al oír voces en la distancia, el viajero sigue el sendero que está al pie de la montaña y que le lleva hacia ellas. Pero el sendero abruptamente da vuelta hacia un corte profundo en la montaña. Al entrar por la apertura, escucha como una voz resuena y reverbera con tal intensidad que no se pueden distinguir las palabras. Al internarse más por éste paso en la roca, el viajero se acerca a un enorme arco de hierro forjado, bajo el cual, un hombre habla a un grupo formado de hombres y mujeres. “Éste es el camino, créanme”, les ruega el hombre cuyas palabras ahora son claras. “La puerta angosta que está a mi izquierda, está tan oxidada que difícilmente se abrirá. “¿Quién, qué esté en sus cinco sentidos, querrá ir por ese sendero empinado, cuándo éste, bien pavimentado y transitado camino, está abierto y disponible? Pasen por ésta puerta y habrán salido de este desierto antes que se acabe el día. Buen alimento y una cómoda cama les espera al otro lado. Se han organizado reuniones de oración en las áreas de descanso, cada hora, a lo largo del camino.”
Sin dudar ni un momento, el viajero pasa por debajo del arco y procede por el camino. Otros se le unen. La ruta por la que ahora camina es plana y agradable, en contraste con la arena azul por la cual acaba de pasar con tanto trabajo. Un letrero repite la información de que hay áreas de descanso cada hora, las cuales constan de reuniones de oración y un ligero refrigerio. En la primera área de descanso, platica con una agradable anfitriona. “He caminado por mucho tiempo, por favor dime a dónde me lleva éste sendero...” Ella sonríe y contesta, “Llegarás a una hermosa casa, donde se te cuidará bien. Tu viaje habrá terminado para el atardecer.”
El viajero continúa caminando, sintiéndose cada vez más perplejo. Al empezar a caer la tarde y después de un viaje a través de rocas y árboles, se encuentra en la parte alta de una colina, contemplando una ciudad.
Bienvenido”, exclama un hombre que se encuentra parado debajo de un arco de hierro forjado, idéntico al arco por debajo del cual pasó anteriormente.
Gracias, contesta el viajero, “Pero, ¿En dónde estoy?”
¡Pues, en Ciudad Cristiana!”
Sin decir palabra, el viajero da media vuelta y regresa corriendo por el mismo camino por donde vino. Una vez que ha dejado a Ciudad Cristiana atrás, camina más despacio pero no se detiene sino hasta que llega al otro arco, al final del sendero falso. “Sólo deseo una cosa”, exclama, “antes de descansar – encontrar la puerta angosta y entrar por ella. ¿Cómo pude haber sido tan ciego? ¡Desde luego que la puerta ancha estaba disfrazada por enredaderas y hierbas!”
El amanecer lo encuentra en un sendero angosto que serpentea entre las rojas rocas. Se escucha un murmullo como el que hace el viento al pasar entre los árboles, pero aquí no hay ni árboles ni viento. El murmullo aumenta de volumen y finalmente se distingue como una salmodia de muchas voces. Ahora el viajero empieza a darse cuenta que adelante, por el sendero, va alguna gente. Ha venido a formar parte de una procesión de gente que se mueve hacia la Ciudad de Dios. Mientras caminan, van hablando con alguien invisible. Algunos van llorando. Otros están extáticos. Otros mencionan los nombres de algunas personas y piden cosas buenas para ellos. Algunos piden ayuda de sus vecinos que van al frente o atrás de ellos, pero el enfoque principal de todos ellos está en ese Alguien Invisible.
El acompañante misterioso del viajero regresa ahora y le dice: “Aquí en el Desierto de la Oración, el contraste con Ciudad Cristiana es extremo. Allá, es cierto que tienen reuniones de oración y la gente ora antes de acostarse. Cuando la vida se torna difícil, sus oraciones se intensifican hasta que la crisis pasa. Pero en el Desierto de la Oración, la oración viene a ser un estilo de vida la fuente de toda la existencia de uno. El tiempo ha llegado para que te pierdas en la vida de oración. Medita en éstos pasajes del evangelio de Lucas”, agrega ella, dándole una hoja de papel en la cual está escrito: “Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tu eres mi Hijo amado; en Ti tengo complacencia.”
Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades. Más El se apartaba a lugares desiertos y oraba.”
En aquellos días Él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles.”
Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. Y entretanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.”
Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.”
Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad para que no entréis en tentación. Y Él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró.”
Y cuando legaron al lugar llamado de la calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la y otro a la izquierda. Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
Una vida de oración es algo que hacemos solos, sin embargo, nos lleva a estar en comunión con Dios y con los hombres como ninguna otra cosa lo puede hacer”, su acompañante le comenta cuando acaba de leer. “oración es ir a Dios, a la puerta del Padre y pedirle pan para poder dárselo al hermano necesitado. Cuando tocas y continúas tocando, la puerta siempre se abre. ¡Siempre! De esa comunión con Dios surge algo que puedes compartir con otros. Y al compartir lo que Dios te ha dado, tienes comunión con ellos. Una persona puede disfrutar de ésta comunión, aunque sea algo torpe, pues la vida de oración liberta del temor de lo que la otra gente piensa y del miedo a los propios errores.”
Pero, ¿Son realmente necesarias para aprender a orar éstas montañas espectrales, éstos riscos, éste continuo peligro?”, pregunta el viajero.
Bueno, en el pasado tú clamabas a Dios en tus emergencias ocasionales. Aquí estás aprendiendo a ver la vida como una continua crisis, que te lleva a buscar a Dios de día y de noche. ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a Él día y noche? Entre más clara sea nuestra visión de lo que sucede en el mundo – que tan a la orilla del caos las naciones se encuentran, entre más entendamos que la única forma de conocer la vida es acercarnos a Dios el Padre en oración, más clamaremos a Él, noche y día. Oramos sin cesar porque la crisis de la vida en esta tierra nunca se acaba.”
Pero, ¿Por qué tiene que ser tan difícil? Me parece que hasta aquí, escalar éstas montañas es la parte más ardua de éste viaje.”
Porque la oración es nuestro principal trabajo. Se necesita pensar, concentrarse, una voluntad activa y lo mejor de la fuerza de uno para santificar el nombre de Dios, la venida del Reino de Dios, para orar por los obreros de la mies, o para orar por alguna persona en particular y sus necesidades específicas. Escasamente has empezado a descubrir las maravillosas cosas que están por suceder en respuesta a tus oraciones, si es que no dejas de hacerlo.”
Esto es bien difícil. Continuar cuando me encuentro tan cansado.”
Eso es porque tus oraciones están entrando en una verdadera batalla. La oración es el campo donde vencemos el mal con el bien. En estas montañas aprenderás a orar por tus enemigos. El vencer el mal con el bien comienza al pedir que algo bueno venga a aquellos que nos han hecho daño.”
El angosto sendero lleva a un mirador donde el viajero y su acompañante comparten una comida. Después caminan hasta la orilla del mirador, donde ella señala hacia la tortuosa senda que desciende por las montañas que van disminuyendo en tamaño, hasta llegar a un punto en el horizonte donde llegan a su fin.
¿Ves? Allá empieza La Siega”, la acompañante del viajero le dice, mientras señala hacia una vista más allá donde se encuentran. “Recuerda las palabras que dijo Jesús: “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se goce juntamente con el que siega. Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis, otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.”
El viajero mira hacia la distancia mientras que su acompañante continúa explicando. “Recuerda que en ciudad Cristiana hay una calle ancha llamada el Boulevard de los Misioneros, bordeada con espaciosos y bien cuidados edificios y adornada con fuentes, prados y lindos arbustos. Esos edificios dan albergue a todas las empresas misioneras conocidas en el mundo cristiano. Allí están los cuarteles generales para la extensión literaria, oficinas editoriales para sofisticadas revistas misioneras y pequeñas oficinas que proveen servicios de cartas para oración, para obreros menos conocidos. Hay estudios que producen teletones literarios a nivel mundial y cintas de videos para peticiones misioneras. Hay instituciones que ofrecen cursos de actualización para los misioneros que están de vacaciones y un servicio de itinerarios computarizado para aquellos misioneros que necesitan ampliar su base financiera. Hay centros de reclutamiento, centros de albergue para misioneros jubilados y una floreciente compañía de discos. Pero, últimamente al Boulevard de los Misioneros ha entrado un gran pánico por unas perturbantes noticias. Se ha oído que un gran grupo de misioneros ha cometido la imperdonable violación a la etiqueta misionera: en lugar de tomar como campo misionero los territorios aprobados en el mundo conocido, los misioneros se han lanzado al desierto, hacia la Ciudad de Dios.”

¿Pero, qué clase de campo misionero es éste desierto?”, pregunta el viajero. “¿Qué almas van a salvar en el Desierto del Perdón, además de la suya propia? Y, todos los que se encuentran en el Desierto de la Adoración, ya han sido avivados por la gloria de Dios. En el Desierto de la Oración existe una maravillosa comunión con los otros viajeros, y yo estoy aprendiendo a interceder, pero hay algunas almas perdidas…”

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